Normas de Información de Sostenibilidad: Lo que tú (y tu empresa) necesitan saber para no quedarse atrás
Del PowerPoint a la práctica: Normas de Información de Sostenibilidad.
En enero de 2025 arrancó oficialmente un nuevo capítulo para la sostenibilidad corporativa en México. Por primera vez, el reporte de sostenibilidad pasa de ser voluntario a obligatorio, marcando un cambio estructural en cómo las empresas informan su desempeño.
De ser un tema del área financiera, las NIIF S1 y S2 se convierten ahora en la nueva gramática del mundo corporativo.
El cambio tiene dos protagonistas:
- El CINIF, que emitió las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS), aplicables a cualquier entidad que prepare estados financieros bajo las Normas de Información Financiera (NIF): desde grandes corporativos hasta PYMES y organizaciones no listadas.
En conjunto, ambas normas buscan el mismo objetivo: hacer que la sostenibilidad sea comparable, verificable y financieramente relevante.
Y aunque pueda parecer “un tema técnico”, lo que viene va mucho más allá del compliance. Esto redefine cómo se planifica, cómo se evalúan riesgos, cómo se asigna presupuesto y, sobre todo, cómo se comunica valor hacia dentro y hacia afuera de la organización.
Durante años, el discurso de sostenibilidad se movió entre la buena intención, el posicionamiento reputacional y el marketing. Hoy el terreno ha cambiado: la sostenibilidad entra al estado de resultados. Ya no se trata de “contar lo que hacemos bien”, sino de demostrarlo — con datos, métricas y gobernanza. Y ahí surge la pregunta central que debería guiar cada decisión, cada reporte y cada estrategia: ¿cómo lo que hacemos impacta realmente la generación de valor sostenible?
Y para poder responderla, se requiere un esfuerzo verdaderamente transversal entre áreas funcionales. Operaciones, Finanzas, ESG, Recursos Humanos, Cadena de Suministro y Comunicación —entre otras— deben sentarse en la misma mesa para repensar procesos, alinear objetivos y construir nuevas formas de colaboración. Porque los grandes cambios no se logran en silos: las decisiones deben tomarse de manera integrada. Y la pregunta que queda sobre la mesa es simple pero incómoda: ¿estamos creando valor sostenible o solo contando una buena historia?
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Más allá del Excel: lo que realmente significan las NIIF S1 y S2
Lo que viene no es un “nuevo reporte”, sino una nueva forma de rendir cuentas. Integrarlo requiere algo más que el compromiso entre áreas de la empresa: requiere adoptar una nueva manera de pensar, una mirada compartida que ponga la sostenibilidad y la transparencia al centro de la gestión.
Las NIIF S1 y S2 del International Sustainability Standards Board (ISSB) establecen un lenguaje común para integrar sostenibilidad y finanzas. No sustituyen los reportes existentes, pero sí ordenan el caos de múltiples estándares y metodologías dispersas.
- NIIF S1 exige divulgar información financiera relacionada con sostenibilidad: los riesgos y oportunidades ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) que afectan la capacidad de la empresa para crear valor.
- NIIF S2 se enfoca exclusivamente en el cambio climático, bajo la lógica TCFD (gobernanza, estrategia, gestión de riesgos, métricas y objetivos).
Ambas normas son consistentes con los marcos previos (GRI, SASB, CDSB, TCFD), pero la novedad está en la integración financiera. Por primera vez, los datos de sostenibilidad deberán resistir auditorías, respaldar decisiones de inversión y ser comparables entre sectores y países.
En otras palabras: los indicadores ambientales o sociales ya no viven en presentaciones de PowerPoint o reportes anuales, sino en el mismo ecosistema de control interno y aseguramiento que los estados financieros.
Alivios de transición: una rampa para la adopción
El ISSB reconoció que implementar esto de golpe sería inviable. Por eso estableció alivios de transición: medidas temporales que facilitan el primer ciclo de reporte mientras las empresas fortalecen sus procesos. En México, estos alivios deben entenderse junto con la logística de la CUE de la CNBV y los plazos de entrega establecidos para BMV y BIVA.
Algunos de los principales son:
- Prioridad a lo Climático: en el primer año, las empresas pueden divulgar únicamente información climática (NIIF S2) y aplicar la S1 solo en lo relativo al clima.
- Entrega diferida: el reporte de sostenibilidad puede publicarse después de los estados financieros, solo durante el primer ciclo.
- Emisiones de alcance 3: no son obligatorias el primer año, pero sí a partir del segundo.
- Metodología de emisiones: si aún no usas GHG Protocol, puedes mantener otra metodología el primer ciclo.
- Comparativas opcionales: no es obligatorio incluir información comparativa el primer año.
Estos alivios no son un atajo, sino una estrategia de maduración progresiva. Bien utilizados, permiten preparar equipos, depurar datos y construir gobernanza antes de que el aseguramiento externo sea obligatorio.
Bajo este modelo de aseguramiento escalonado, en México, la CNBV definió un enfoque gradual para la verificación independiente de la información, que se implementará de la siguiente forma:
Esto da a las empresas tres años para fortalecer la calidad y trazabilidad de su información, sin presiones inmediatas de auditoría. El reto no es menor, pero el beneficio es claro: credibilidad ante inversionistas, analistas y reguladores. En otras palabras: quien empiece a ordenar su casa hoy, reportará con confianza mañana.
Por dónde empezar (y por qué hacerlo ya)
Adoptar las NIIF S1/S2 o las Normas de Información de Sostenibilidad, no requiere hacerlo todo de inmediato, pero sí exige moverse desde ya. La clave es planear de forma estratégica, aprovechando los alivios y enfocándose en los cimientos.
Te comparto 5 acciones concretas para dar ese primer paso:
- Diagnostica tu punto de partida. Identifica qué datos ya existen, quién los genera y qué tan confiables son. La mayoría de las empresas ya reporta más de lo que cree, solo falta integrarlo y validarlo.
- Mapea roles y responsabilidades. ESG no es un área aislada: requiere una conversación permanente entre finanzas, operaciones, talento y comunicación. Define dueños de información, validadores y responsables de narrativa.
- Consolida la información. Centraliza datos en un solo sistema o dashboard. Si dependes de hojas de cálculo dispersas, difícilmente podrás tener control ni trazabilidad. La calidad del dato será la nueva métrica de credibilidad.
- Capacita e involucra. El reto no es solo técnico; es cultural. Todos los equipos deben entender por qué medir sostenibilidad no es moda, sino gestión de riesgos e inversión a futuro.
- Diseña tu hoja de ruta. Aprovecha los alivios de transición para planificar entregables, procesos y sistemas. No se trata de “cumplir con el mínimo”, sino de aprovechar el periodo de transición para construir una ventaja competitiva.
Estas acciones son solo el punto de partida para construir un sistema de reporte sólido y estratégico. Y aunque el recorrido puede parecer complejo, contar con acompañamiento especializado puede marcar la diferencia entre cumplir y trascender.
Lo importante es comenzar: convertir el cumplimiento en estrategia, y la estrategia en valor.
Conclusión
Las NIIF S1 y S2 no son el fin del mundo, pero sí el fin de las historias sin datos. Porque ya no basta con decir que somos sostenibles: hay que demostrarlo con evidencia, coherencia y estrategia.
Empezar requiere orden, intención y consistencia. Cada indicador validado, cada proceso documentado, cada dato trazable construye algo más valioso que reputación: construye futuro.
Las empresas que empiecen hoy llegarán a 2026 con procesos sólidos, equipos preparados y una narrativa basada en hechos. Las que esperen, lo harán corriendo detrás de una curva regulatoria que no se va a frenar.
La diferencia entre cumplir y liderar está en cuándo decides moverte. Y aunque adaptarse incomode, la alternativa es peor: seguir operando como si nada estuviera cambiando.
Porque, al final, la sostenibilidad ya no se platica: se demuestra.
Anexo
Mini diccionario para no perderse
Este glosario no es para memorizar, sino para leer con contexto. Porque en sostenibilidad, entender las siglas es un paso hacia hablar el mismo idioma.
Nancy Lozano Vásquez
Consultora Asociada
nlozano@komunikalatam.com
LinkedIn: Nancy Lozano Vásquez
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