De CEO a vocero en 5 pasos
En términos de estilos de comunicación, hay tantos tipos de directores y directoras generales, como directores generales en el mundo, sin embargo, podemos categorizarlos en: introvertidos, extrovertidos, militares e indomables, así como diferentes combinaciones.
Los tipos de CEO en términos de comunicación y cómo aprovechar sus características son material para un próximo post.
Lo que todos tienen en común es que su voz y presencia son necesarias, y a veces indispensable, para una comunicación exitosa de la organización con sus grupos de interés.
En Komunika Latam, entendemos que el rol de vocería del CEO no se improvisa: se entrena. Por eso, a través de Komunika Akademy, ofrecemos capacitaciones especializadas para líderes de alto nivel, para más información haz clic aquí.
La primera tentación y por lo que todas las áreas de la empresa competirán entre sí e incluso debatirán con el área de comunicación corporativa por eso, es que el CEO patrocine y apadrine todas sus iniciativas, y muchos directores caen en la trampa de hablar de todo, todo el tiempo.
Por eso aquí te presento las 5 acciones claves para que la voz de tu CEO se oiga donde se tiene que oír y cuando se debe escuchar para que cause el efecto deseado y agregue valor a la compañía.
1. Concientizarlo de su rol como vocero principal
Lo primero es ayudarle a entender su rol como la voz más autorizada de la empresa y el impacto que su comunicación tiene hacia los diferentes grupos de interés, en particular, de los colaboradores, el equipo de liderazgo, los inversionistas, autoridades y medios de comunicación.
Representar a la empresa y ser su voz es una de sus principales tareas, en la que se puede hacer ayudar por otros directivos que le reportan, pero siempre bajo la guía de su Director de Comunicación Corporativa.
También deben comprender que eso no significa que tenga que hablar todo el tiempo y de todo, ni mucho menos traicionar su esencia. Si es un introvertido, su estilo de comunicación deberá alinearse con su personalidad y obtener el mejor provecho de otro tipo de interacciones.
2. Definir su narrativa
Según el autor del libro “Why entrepreneurs don´t scale”, John Hamm, en el artículo “The five messages leader must manage”, los directores generales deben evitar hablar en términos genéricos, asumiendo que todo el mundo les entiende cuando dicen cosas como “enfocarse en las prioridades”, “capitalizar nuestras ventajas”, “asegurar la rentabilidad”.
Esto genera que sus reportes bajen el mismo tipo de comunicación, dejando a la operación confundida respecto a si lo que ellos entienden por prioridades es lo mismo que sus líderes.
Por ello sugiere enfocar la narrativa del CEO en 5 grandes temas.
Estructura organizacional y jerarquía
Los cambios organizacionales y las responsabilidades de cada puesto es un tema ineludible para el CEO. Deja clara la línea de mano y las canchas de juego de las diferentes áreas.
Resultados
Los resultados financieros y operativos de la compañía son resultado del trabajo en equipo y su análisis y discusión a través de los ojos del director general, así sean bueno o malos, permite el aprendizaje y el enfoque en las métricas que importan.
Sus expectativas como líder del trabajo de su equipo
El líder debe dejar claro sobre lo que espera de sus colaboradores, tanto en resultados como en los medios para llegar a los mismos.
Administración del tiempo
El director es quien prioriza y da certeza de que las actividades que estamos realizando van en el camino correcto y alineadas con la estrategia.
Cultura
No solo la comunica, sino que la refleja y transmite a través de su conducta. Es el principal ejemplo del tipo de comportamiento que se espera de cada colaborador. El director general y su equipo deben liderar haciendo.
La cultura de la empresa debe expresarse con pasión, determinación, pero sobre todo con precisión.
Además de declaraciones generales y filosóficas, debe aterrizarse cada principio a conductas específicas, de acuerdo con el nivel de comprensión de la audiencia.
“Es difícil alcanzar el corazón y la mente de los colaboradores si la cabeza del CEO está en las nubes”, dice Bill Taylor, en su artículo “Step into de front lines or risk losing touch”.
3. Establecer momentos de intervención y planear interacciones
Uno de los aspectos más difíciles de gestionar para un CEO es su agenda. Por lo anterior, debemos asegurarnos de que sus intervenciones ante diferentes grupos de interés sean en los momentos donde más agrega valor y donde sólo él o ella puede pueden marcar la diferencia.
Eventos clave como asambleas de accionistas, juntas con los empleados, reuniones con analistas, conferencias de prensa y otras interacciones se pueden planear.
También podemos pensar en productos editoriales como cartas, artículos de opinión en medios, blogs y correos electrónicos que, si se programan con tiempo, pueden posicionar al CEO como un generador de contenido y líder de opinión que aporta a la reputación de la empresa de manera proactiva.
4. Su imagen como reflejo de los valores de la empresa
Un aspecto clave es su imagen como ejecutivo. Dependerá del momento, el lugar y la audiencia, pero su vestimenta, comunicación no verbal y tipo de acciones realizadas en público son clave para establecer su influencia.
No pretendemos que se comporten como políticos todo el tiempo, pero se puede generar empatía con las audiencias con acciones específicas alineadas a su forma de ser.
5. La imagen digital del CEO
Por supuesto, el CEO debe ser el principal embajador de nuestras marcas y compañías, con un perfil digital público alineado a su personalidad y los valores de la empresa.
El CEO y su equipo directivo pueden ser influencers muy poderosos hacia los colaboradores a través de su actividad en sus redes sociales personales, generando tráfico y referencias hacia los sitios y redes sociales de la compañía.
Bonus: Planear, practicar y acompañar
No podemos dar por sentado que por ser un director general lo sabe todo, incluso hablar en público o ante un medio de comunicación. Ser el principal vocero o vocera de la compañía implica estudiar, practicar, ejecutar y retroalimentar.
Cada vez es más indispensable que los equipos directivos se preparen con entrenamientos de voceros y de oratoria. La práctica hace al maestro. Cada interacción debe tener su tiempo de preparación y ensayo para asegurar el mayor de los éxitos.
Fidel Salazar
Director de Consultoría
fsalazar@komunikalatam.com
LinkedIn: Fidel Salazar
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