El proceso de onboarding : La primera parada del viaje del empleado

El proceso de onboarding: La primera parada del viaje del empleado

Basándonos en números, el 22% de los trabajadores renuncia en los primeros 45 días de trabajo (Human Capital Institute); y es que uno de los principales retos en el área de Recursos Humanos, es captar el mejor talento para la organización y lograr retenerlo y conectarlo con los valores de la organización. Esta es una realidad que con la transformación digital ha aumentado exponencialmente y que, en muchos casos, tiene como raíz los primeros días de un nuevo empleado en una organización.

En tiempos no muy lejanos la incorporación de un nuevo talento se basaba en la necesidad de una organización de encontrar un perfil específico, y continuaba con el sentimiento de alivio cuando la vacante se llenaba. Los siguientes pasos consistían en la firma de un contrato y la automática bienvenida a tu nueva experiencia laboral entre documentos de ingreso y manuales de la empresa.

Y aunque ciertamente estos elementos forman parte de la incorporación de un nuevo empleado, el proceso de onboarding es mucho más que eso.

Entonces, ¿qué es el proceso de onboarding?

El onboarding se basa en la incorporación efectiva de nuevos colaboradores a una organización. Es el proceso mediante el cual los nuevos empleados logran conocer la organización, su rol dentro de esta, sus nuevos compañeros de trabajo y la cultura de la empresa.

Durante su implementación, a los nuevos colaboradores se les debe aclarar expectativas, prioridades y normas; mostrar cómo acceder a recursos de la organización; revisar la cultura, los objetivos, la misión y la visión de la organización; y proporcionar oportunidades de desarrollo.

La experiencia del empleado durante este paso prepara el terreno para su desenvolvimiento dentro de la organización y brinda claridad sobre el cómo comportarse, relacionarse y ejercer exitosamente su nuevo rol.

Y es que, el iniciar un nuevo puesto de trabajo, podría considerarse como la etapa más delicada durante la vida laboral de una persona, de hecho, tan solo un 29% de los nuevos empleados considera estar totalmente preparados y respaldados para desarrollar su rol después de su experiencia de incorporación. Por esto el onboarding busca que el nuevo empleado se sienta cómodo, que se identifique con la empresa y se sienta parte de esta.

Un proceso de onboarding bien aplicado puede llegar a mejorar la tasa de retención de los nuevos empleados hasta un 82% y la productividad de estos en más de un 70%. Definitivamente, el onboarding es la base de la retención de talento.

¿Por dónde empiezo?

El crear un programa de onboarding es un proceso continuo e iterativo, y al centrarse en un proceso de transición para el trabajador, puede variar en cuánto a contenido, formalidad, tiempo, presupuesto y personalización, por lo que es fundamental:

  1. Contar con un plan definido y adaptado para recibir al nuevo empleado, basándote en los objetivos del área de la organización en la que ingresará.
  2. Crear un calendario de incorporación que permita la habituación progresiva del nuevo colaborador.
  3. Dar seguimiento a esta incorporación para asegurar que se efectúa de acuerdo con lo planificado.
  4. Contar con espacios de retroalimentación, esto te permitirá conocer qué estás haciendo bien y qué puedes mejorar en este proceso. Además, solicitar comentarios de nuevos empleados mejora su relación en un 91%.

Factores de éxito para el onboarding

Para lograr un onboarding exitoso es necesario reconocer la importancia de proporcionar una incorporación personalizada, reconociendo que las transiciones de los nuevos empleados pueden variar y depender de la persona, la naturaleza de su contrato, el rol y la industria en cuestión.

Dicho esto, aquí te traemos algunos consejos para crear una experiencia de onboarding positiva:

  1. Realiza un pre-onboarding: Prepárate antes del inicio de labores del nuevo colaborador. Cada contacto previo al primer día comunica la cultura de la empresa. Antes de iniciar infórmale sobre temas logísticos básicos quién estaría a cargo de recibirlo, su agenda de los primeros días.  
  2. Asigna un mentor o champion: Este ayudará al nuevo colaborador en la socialización con sus compañeros, incentiva el trabajo en equipo y permite la creación de un espacio seguro para dudas y consultas.  
  3. Establece expectativas claras: Este esfuerzo es fundamental por parte del supervisor directo del nuevo colaborador, una conversación en la cual se definan los objetivos, se programen seguimientos y se generen espacios de retroalimentación.

Pocos colaboradores consideran haber tenido una buena experiencia durante la etapa de incorporación a un nuevo empleo. Si líderes organizacionales desean competir por el mejor talento y sobre todo asegurar su retención, es necesario desarrollar un proceso de onboarding personalizado y reforzado con la cultura y objetivos de la organización.

Si actualmente la incorporación y retención de talento son retos a los que te enfrentas, contáctanos. ¡Podemos ayudarte!

Nazaret Lucero
Ejecutiva de Cuentas Digital
Ana Carrasquero
Gerente de Cuenta
acarrasquero@komunikalatam.com
Linkedin: Nazaret Lucero / Ana Carrasquero