Cuando una junta directiva no actúa a tiempo, la narrativa la escriben otros
Una escena fugaz en un concierto, una cámara que capta un momento privado y, en cuestión de horas, una empresa que entra en crisis. El caso de Andy Byron y Astronomer recordó lo frágil que puede ser la confianza cuando se combina la exposición pública con la falta de preparación institucional. No se trata de juzgar lo personal, sino de entender cómo una organización responde cuando su reputación queda expuesta.
Este tipo de episodios debería encender una alerta en los consejos de administración, especialmente en empresas familiares. En estas organizaciones está en juego no solo el negocio, sino también el nombre, el legado y la credibilidad de una familia.
Y no es un caso aislado. Lo vimos con Volkswagen y el “dieselgate”, con la renuncia del CEO de McDonald’s, con WeWork, Nissan, Wells Fargo, Under Armour, Enron y muchos más. Diferentes industrias, distintos motivos, un mismo patrón: exposición repentina, respuesta tardía y alto costo reputacional.
Astronomer tardó 48 horas en reaccionar. Para entonces, la narrativa ya la habían escrito las redes y los medios. La ausencia de vocería y una estrategia clara alimentaron la percepción de desorden. Y eso, hoy, cuesta caro.
Las empresas familiares tienen fortalezas valiosas, pero también una exposición mayor. La cercanía de sus líderes con la cultura organizacional puede convertirse en vulnerabilidad si no hay preparación.
Por eso, las juntas directivas deben hacerse preguntas incómodas antes de que ocurra lo inesperado: ¿Tenemos un plan de crisis claro y activo? ¿Quién habla y cómo, en los primeros minutos? ¿Hemos capacitado a nuestro equipo de rápida respuesta?
Prevenir no elimina la crisis, pero sí puede evitar que una mala gestión la agrave. En Astronomer no fue la cámara, ni el concierto. Fue la falta de reacción oportuna. En empresas familiares, eso puede costar más que el prestigio: puede dañar el vínculo con los públicos que confían en la marca.
La verdadera estrategia no comienza cuando estalla la crisis, sino mucho antes. En la convicción de una junta directiva que entiende que cuidar la reputación es una decisión.
Juan Carlos Roldán para La Prensa
Head of C-Suite Advisory Services
jroldan@komunikalatam.com
LinkedIn: Juan Carlos Roldán
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