Del pánico a la acción: Comunicación corporativa y gestión de riesgos

No es pesimismo, es experiencia.

  En los cursos de vocería y manejo de crisis en los que he tenido la oportunidad de participar, ya sea como ponente o alumno, me ha quedado claro que podemos clasificar a las empresas en dos grandes categorías: las que ya han pasado por alguna crisis y las que tendrán alguna en el futuro. Sin embargo, todas las crisis tienen un ciclo vital que empieza mucho antes de que irrumpan en la vida cotidiana de las personas y las organizaciones. Las crisis empresariales se gestan y maduran en el entorno, la cadena de valor, la comunidad a la que atienden los negocios, la legislación, la sociedad y la evolución de la industria.

Toda crisis comienza como un riesgo

La humanidad está acostumbrada a gestionar sus riesgos de manera proactiva o estratégica. ¿Por qué, si no, en las costas y riberas las construcciones son elevadas sobre pilares? En las zonas de tornados, las casas están hechas de madera, la gente tiene refugios subterráneos y la industria de los seguros contra daños está más que desarrollada. La gente sabe que, tarde o temprano, algún cambio en el clima provocará marea alta o tornados. Hay que estar listo para enfrentarlo. Esto aplica también para la comunicación corporativa. Sumada a la gestión de riesgos, la comunicación puede contar con planes de prevención, mitigación y remediación que eviten la emergencia y nos preparen mejor para una situación “inesperada”, pero prevista.
01 · DETECTAR
Identificar el riesgo antes de que escale.
02 · PRIORIZAR
Medir su impacto en la operación.
03 · PREPARAR
Definir prevención, mitigación y respuesta.
04 · ACTUAR
Convertir la alerta en una decisión.

Todo riesgo, bien manejado, puede ser una oportunidad o ventaja competitiva.

Una agenda para actuar antes

Contar con una agenda de riesgos nos permite priorizar aquellas situaciones con mayor impacto en la continuidad de la operación y el futuro de la compañía. Así podemos enfocar los esfuerzos en las amenazas más graves. El análisis del entorno es central para esa agenda. Incluye los temas ambientales y meteorológicos, junto con la situación social, política y económica de la región donde hacemos negocios.

Señales que una empresa debe vigilar

✓ Inseguridad
✓ Inmigración
✓ Desigualdad
✓ Cambio climático
✓ Deterioro de los sistemas democráticos
✓ Cambios sociales, políticos y económicos
Detectar a tiempo los riesgos que enfrenta nuestra industria nos da una ventaja sobre la competencia y nuestros pares. Incluso puede abrir una nueva oportunidad de negocio. Documentos como Kompass: Oportunidades y amenazas del entorno social y político para las empresas en América Latina, desarrollado por KOMUNIKA, ofrecen un panorama general sobre la situación política y social de la región. De ahí podemos extraer lecciones y acciones preventivas.

La pregunta que debe llegar a la mesa

¿Cómo impacta o podría impactar la inseguridad, la inmigración, la desigualdad, el cambio climático y el deterioro de los sistemas democráticos en la empresa?

Comunicar el riesgo a tiempo

Un elemento central de la gestión de riesgos es su comunicación oportuna y adecuada con las personas correctas. Como comunicadores corporativos debemos comprender el entorno en el que compiten nuestras empresas. Esa lectura permite sugerir acciones que protejan su reputación y faciliten la atención de los riesgos inminentes y de largo plazo.

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Conversemos sobre los riesgos que pueden impactar a tu organización y cómo anticiparlos con una estrategia de comunicación adecuada.

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